Cómo darle forma a tus ideas creativas

by - marzo 09, 2019




¿Cuántas veces te ha pasado que tienes una idea pero a la hora de darle forma te mueres de pánico y no sabes por dónde empezar?

A mí muchas. Y no me avergüenzo por aceptarlo.

Suele ser abrumador tener ideas cuando te estás adentrando al mundo creativo porque muchas veces no sabes qué hacer con ellas o intentas materializarlas no resulta nada.




He pasado por ello tantas veces que decidí parar a pensar en qué estaba fallando y encontré 5 puntos críticos que son limitantes en mi creación y la liberación de mi creatividad. Hoy decidí compartirlos  contigo porque quizá te está pasando lo mismo y uno de mis objetivos es ayudarte a que te sientas satisfecha con sus creaciones.

Así que, empecemos...




1. Olvida la perfección

Debes comenzar olvidando buscar la perfección, no existe, para nadie y para nada. Debes rebajarle a tus expectativas pero a la vez tenerte fe y confiar en que lograrás un resultado maravilloso.

La mayoría de las veces las expectativas existen porque tienes un referente en mente y quieres igualar o acertarte lo que más puedas a ese resultado, pero eso no es realista, cohibe a tu propia creatividad y además lastima profundamente a tu artista interno que está ansioso por comenzar a crear algo a tu manera pero tú lo estás limitando a hacer las cosas igual a las que ya están hechas.


Deja volar tu imaginación y permite liberar tu creatividad para empezar a darle forma a esa idea que no consigues que tenga pies ni cabeza.



2. Hazlo

Sin peros, sólo hazlo.

Creo que este es el consejo que más repito pero es que es el que tiene más fuerza.

Es normal que el miedo te cohiba y no empieces nada por pensar que el resultado va a ser terrible o no va a tener valor.

¿Pero cómo lo sabes si ni siquiera lo has intentado?

Todos hemos esado por ahí, con miedo, sin confianza y sin fe en nuestras capacidades, pero quienes han alcanzado estados de más amor hacia su arte y su creatividad son aquellos que empezaron sin pensar en nada más.


Quizá te interese: Cómo aprender a crear


No tienes que empezar por algo enorme y abrumador, puedes comenzar con algo pequeño. Si quieres escribir puedes comenzar escribiendo una o algunas páginas a la semana sobre cosas simples como tu día o tus sueños, si quieres dibujar puedes comenzar dibujando cosas sencillas de tu alrededor, el café de la mañana o tus implementos de arte, si quieres tomar fotos puedes comenzar fotografiando a tu mamá o a tu mascota.

No lo pienses demasiado, sólo empieza.



3. Ama el resultado porque es TU creación

¿Eres consciente que estás haciendo algo que nunca habías hecho?

Y que además es probable que lo que creaste sea nuevo en el mundo, con nuevo no me refiero a innovador u original porque no tiene que serlo, pero sí es nuevo.

A lo mejor nadie había usado esa paleta de colores en esa distribución, nadie había pintado una casa de ese color, nadie había usado las palabras que usaste para describir tu casa, nadie había tomado esa foto desde ese ángulo.

Estás creando desde cero y además estás alimentando tu creatividad.

Ama tu resultado ¡porque es tuyo! salió de ti, lo hiciste con tus propias manos y aunque no lo creas en algún lado tiene tu sello, y lo más importante, te hizo feliz.


Tenemos que aprender a amar el proceso más que el resultado.



Eso le da más sentido al acto de crear, te alimenta el alma y te recordará constantemente que esa sensación es tan bonita y placentera que tendrás ganas de volver a tu escritorio y comenzar algo nuevo.





4. No pienses en lo que te falta

Es muy fácil quedar inconforme con un resultado si constantemente estamos pensando en lo que nos falta, en la línea que quedó torcida, en el color que queríamos que fuera otro, en lo que no está y creemos que nunca vamos a conseguir.

No te sirve para nada quedar inconforme, en realidad deberías alegrarte no sólo por haberte lanzado al abismo y comenzar a hacer lo que querías sino por haberlo terminado, porque dejar algo a medias también es casi tan fácil como ver un resultado sólo con sus fallas o sus faltas.

Valora tu progreso con cada tropiezo, y piensa que tener un objetivo difícil de conseguir va a motivarte a trabajar por él, si fuera demasiado fácil podrías perderle el gusto muy pronto, y así no tiene gracia.



5. No te compares

Este punto va de la mano con todos los anteriores, si sueles ver lo que te hace falta e ignorar lo que lograste, si piensas "mejor no empiezo porque quedará terrible o no quedará perfecto" es 99% probable que la raíz de esos pensamientos sea que te estás comparando.

Te estás poniendo la bara demasiado alta y no quieres ser tú sino que quieres ser alguien más...Amiga, date cuenta, es mejor ser tú misma.


Compararte no te lleva a ningún lado.



Tú vas por tu camino y estás viviendo tu propio proceso, sin afán. 

La creatividad no es una carrera, es un camino en el que cabemos todos y en el que no hay premiación para quien llegue de primero porque no hay una meta final, cada día volvemos a retomar el proceso donde íbamos y mientras más caminamos tenemos más sed de conocimiento y más ganas de seguir y seguir, lo cual nos hace dejar de pensar en que hay una razón para terminar y le encontramos el gusto a ir paso a paso.




Piensa y fíjate si los puntos críticos que te acabo de mencionar pueden estar limitándote y evitando que tus ideas creativas tengan forma.

A mí todas esas cosas me ocurrieron por mucho tiempo y no lograba entender dónde estaba el error.

Encontré ayudas enormes en varias herramientas, libros, películas y blogs que te compartiré más adelante y me ayudaron a esclarecer mi proceso creativo, y descubrir mis obstáculos. Gracias a ello identifiqué esos tropiezos que me autosaboteaban y hoy te los comparto a ti esperando que consigas superarlos también.

Si tienes algún otro consejo para compartirnos puedes dejarlo en los comentarios.


Un abrazo.



   - Alejandra

You May Also Like

0 comentarios